Negamos que no somos políticamente incorrectos                                                                                Este blog carece de gluten

jueves, 28 de abril de 2011

“Te ruego me”


Hay un temita que últimamente está menoscabando mi bienestar a unos niveles ultrasónicos (¿ultrasónicos?). Para que os hagáis una idea, me afecta tanto como a vosotros los billetes en clase Business de los eurodiputados, ¿verdad, hipócritas? Ése es el verdadero problema mundial, con ese dinero se podría rescatar Portugal, se acabaría el paro en España y Sudán sería el Silicon valley de África, ¿¿no, mamones??

En fin, el asunto que me está jodiendo la puta vida es la omisión de la conjunción “que” en frases encabezadas por verbos como “rogar”, “requerir”, “pedir”. Me refiero a expresiones del tipo (Fiat): “Te ruego le eches a la puta calle ya” o “requerimos nos mandes los fondos reservados a nuestra cuenta de Suiza”, tan frecuentes en los correos electrónicos dentro del ámbito corporativo post-coital actual. ¿Por qué pollas no escriben “te ruego que”, “requerimos que”? ¿¿¿Por qué, Madre del Amor Hermoso???

Consternado ante lo que consideraba una incorrección brutal del lenguaje, acudo al Panhispánico de Dudas y, para mi pesar (Filomeno), leo lo siguiente:
- Cuando la oración subordinada funciona como complemento directo de un verbo de «ruego» o «temor», se suprime a veces la conjunción que: «Le rogué me permitiera acompañarla hasta la entrada» (Cano Abismo [Col. 1991]); «Ya me temo no termine nunca [esta guerra]» (Umbral Leyenda [Esp. 1991]); sucede también, aunque más raramente, con verbos de «opinión»: «El comunicado [...] eriza el cabello y supongo habrá espantado al ministro Belloch» (Mundo [Esp.] 21.12.94). En todos estos casos, aunque no se censura la supresión de la conjunción, se considera preferible mantenerla: Le rogué que me permitiera, me temo que no termine, supongo que habrá espantado - 

O sea, que, aunque es preferible escribirla, no es incorrecta su omisión, ¿¿¿qué mundo es éste??? Así que la gente que se quiere hacer la guay, la moderna, la multidinámica en un entorno multidisciplinar y ultracorporativo no hace mal omitiendo el “que”.

Ante esto, ¿qué me queda? Se me ocurre dar un golpe de Estado y obligar mediante Decreto-Ley a escribir la conjunción “que” en todos los casos que yo considere oportuno (negro, tuno muerto). Fueraparte, también aprovecharía para prohibir las palomitas en el cine, prohibir la música de Maná en la radio, prohibir ese insulto a la Coca-Cola que es la Coca-Cola Light,…. Venga, ya espero vuestros comentarios llamándome facha, franquista y tal y tal (y Gil…y tal y tal…Superstar). Pero aquí los que prohíben son otros. Que no os embauquen.

domingo, 24 de abril de 2011

Se pone de moda el lenguaje clásico en la red social Tuenti

Un extraño fenómeno se está produciendo en la red social Tuenti, frecuentada por jóvenes adolescentes españoles en su mayoría. Expresiones como "k PasSsA lOkooOOOo", "juasssjuasss xDxD" o "vengaaaa hblmsssss" han pasado a convertirse en "buenos días nos dé Dios a toda la concurrencia", "menuda candonga más jacarandosa" y "póngame a los pies de su señora", respectivamente. Y es que, de repente, los adolescentes han empezado a utilizar expresiones del lenguaje clásico porque, según ellos, es "de recibo".

Científicos especialistas en la conducta humana están desconcertados ante este cambio. "Ya estábamos empezando a entender a los niñatos éstos y ahora van y cambian otra vez de forma de hablar. Esto tampoco hay cojones de que se entienda", nos comentaba Peter McGregor, antropólogo. "Ya se sabe que todo en esta vida es cíclico, lo es la economía, lo es el fútbol y lo es los días en los que mi mujer no me deja que la toque. Prevemos que dentro de unos años empiecen a aparecer palabras como 'dabuten', 'vasca' y mierdas de ésas", nos comentaba McGregor.

Los padres de las criaturas se muestran contrariados ante este cambio. "Antes si quería espiar lo que decían mis hijos por el Tuenti parecía que estaba jugando a la ruleta de la suerte comprando vocales. Pero ahora es que me tiro horas con el puto diccionario todo para enterarme del coma etílico que se pilló el otro día el hijo de su madre. Además, tanto hablar así, espero que no se me esté volviendo una maricona, que no sé si lo prefiero a lo chuloputas que era como hablaba antes", nos comentaba una madre visiblemente afectada.

Así pues, no es raro que ahora se puedan leer en dicha red social cosas como: "en la fecha de ayer me solacé con una excelsa velada en la que gasté ingentes cantidades de licores mientras seducía damiselas haciendo uso de mis talentos de cortejo" o "poco tiempo ha que yací gustosamente con doña Jessica la cual acreditó unas habilidades de alcoba innatas". En estas frases, como podemos apreciar, las preocupaciones y los entretenimientos de la juventud siguen siendo los mismos por muy finolis que se nos hayan vuelto.

lunes, 11 de abril de 2011

Yo soy Apolítico, Pepe.



Con motivo de la entrevista sincera a Alba, se ha desencadenado una ola de comentarios feroces de carácter eminentemente políticos. Lo que más ha afectado a mi bienestar personal han sido aquéllos que se han autoproclamado como de Centro o Apolíticos. Kantautri ya ha anticipado una entrada sobre el fascismo del término medio. Yo, por mi parte, voy a hacer Hincapié (Georges) en el término Apolítico: - Me considero apolítico. - Soy apolítico. - No voto, soy apolítico.

Para empezar, alguien que dijera tales palabras en la Grecia de Pericles, de la hostia que le daban desaparecía del mapa y sí que acababa siendo apolítico. Allí, la participación política era una jodida virtud. Era, de hecho, lo único que se esperaba de los hombres libres (además de follarse a efebos). Ahora no. Ahora soy superior a vosotros porque ‘paso de política’ ‘para mí, todos son iguales’ ‘yo me dedico a trabajar y a los políticos que les de por el culo’.

A ver, pusilánimes de mierda. ¿No os dais cuenta de que vivís en una comunidad política?, ¿que por el simple hecho de malnacer, (desgraciadamente) tenéis una vinculación jurídica con el Estado (la polis) que se llama nacionalidad? ¿No os percatáis de que pagáis impuestos? Cuando estáis charlando con vuestros coleguitas tomando mojitos en Castelldefels ¿no criticáis a Aznar y le llamáis fascista por lo de Irak? ¿No estáis opinando sobre la mierda de carreteras que tenemos en España? ¿No os estáis quejando de lo cara que está la gasolina? ¿No os hacéis los valientes diciendo que los de Batasuna son unos hijos de puta? ¿No creéis que las drogas deberían de legalizarse? ¿Ésas no son cuestiones políticas, motherfuckers? La política abarca desde llamarnos fascistas a los autores de este blog hasta ir de número uno en una lista al parlamento europeo. 

Alguno de vosotros ya me va a venir con el diccionario de la RAE en la boca. Me paso la RAE por los cojones porque soy A-académico. Sin embargo, respeto las reglas elementales de la ortografía impuesta por ésta. Ésa es vuestra lógica.

Podría llegar a tolerar, haciendo un gran esfuerzo por mi parte, expresiones del tipo: -Me aburre la política; –No entiendo la política; –No me gusta la política; -No participo ACTIVAMENTE en política. Pero esa frasecita de ‘Yo, soy Apolítico, Pepe’ sin ningún matiz, me causa estupor y arcadas.

PS: Las víctimas del monstruo de Amstteten o Natasha Kampush sí eran apolíticas.

jueves, 7 de abril de 2011

Ocupado


El suceso acaecido es el siguiente. Estaba comiendo en un restaurante con mi chica (dato providencial sin el que muchos de vosotros no podríais vivir, pero ya arremeteré contra esto otro día). Me levanto y me voy al cuarto de baño a hacer una gestión de carácter personal.

Accedo a la zona común del mismo. Allí se encuentran los lavabos y dos puertas indicando el apartado propio para cada sexo, género y/o orientación sexual. Justo al intentar abrir la puerta del baño de hombres (machos maltratadores), una sujeto que estaba conmigo en la zona común me advierte de que está ocupado con una avidez y motivación ultrasónica. “¡Ah! Espero. Gracias”, respondo. La tipa ésta, una vez sale una mujer de su baño, accede al suyo. Al poco tiempo, sale del baño de hombres (animales vejatorios) un crío y, por lo tanto, procedo a su interior.

Cual es mi sorpresa que, una vez dentro, veo que hay dos urinarios y una puerta que da acceso a un váter (padre en alemán). En definitiva, 3 jodidas plazas para que uno pudiera miccionar, que era mi objetivo estratégico corporativo prioritario en ese momento. La tasa de ocupación era de un 33% y yo, cual soplapollas de alquiler, esperando. Las preguntas que todos os hacéis: ¿Qué lleva a este excremento social, a esta basura humanoide a comunicarme con tan vasta motivación que está ocupado mi baño y que tengo que esperar?, y me la pela que no supiera que había 3 plazas para mear, ¿qué culpa tiene mi vejiga de que esta sociedad permita a esta individuo actuar impunemente?, ¿por qué pollas interrumpe en mi cometido?, ¿quién cojones se cree que es?

Voy a inferir, que sale gratis total. Se trata de una tipa con un look claramente desastrado, poco cuidado que, presumiblemente, se considerará buena persona, hará gala de una ideología progresista, ecologista y pacifista; no obstante, obtiene un placer irrefrenable en que la gente se joda y espere como ella. Desde luego, lleva sus pseudo-ideas a la práctica y hace gala de un intervencionismo y prohibicionismo tan propios de los regímenes progresistas. Pajín le podría condecorar con una medalla o con un pin de Telecinco o con una polla de alquiler.

Sigo infiriendo. Este estiércol humano tendrá unos ventitantos años, me imagino que habrá cursado una carrera del ámbito humanista o ecologista, de esas que no aportan valor ni riqueza a la sociedad y que, con suerte, obtendrá un trabajo ligado al sector público, remunerado a partir de subvenciones y/o atraco directo al ciudadano vía impuestos. Un auténtico despojo que trata de disimular su fealdad y poco atractivo físico vistiendo con ropa zarrapastrosa, que no tiene agallas de ponerse un vaquero ajustado ni en un día de densa niebla, un cayo malayo que habrá ido a la facultad con una especie de pijama a graduarse en el arte de estar tirado y fumar porros. En definitiva, un verdadero lastre para nuestra sociedad que merma nuestro bienestar de manera indirecta y, como cuento en este relato, de forma directa.

viernes, 1 de abril de 2011

Guía práctica para conversar con un creyente

Ocurre que cuando estamos conversando con un creyente sobre religión siempre llegamos a una serie de situaciones típicas. Con esta guía pretendo animaros a que discutáis con la escoria creyente e, incluso, a que me ayudéis a completarla.


Creyente: Mi creencia es mía. Yo no le hago daño a nadie.

Ateo: A ver imbécil. Lo primero estás haciendo daño a mi sentido común que no tiene la culpa de nada. Y lo segundo, ¿cómo que no haces daño a nadie? ¿Qué me dices de la gente que se siente oprimida por las palabras de vuestros líderes? ¿Qué me dices de los homosexuales, mujeres lapidadas, niños violados, terrorismo, retraso científico, etc.? Si no existiera la religión, ¿en nombre de qué se haría este daño?


C: Demuéstrame que Dios no existe.

A: Yo no tengo que demostrar nada pedazo de basura. ¿O es que acaso me puedes tú demostrar que no existe una polla volante orbitando a alguna estrella a la que todavía no tenemos acceso con los telescopios actuales? En todo caso deberías demostrarme tú que dios existe.


C: Yo es que no estoy favor de todo lo que dice mi religión.

A: Religión a la carta. Ésta si que es buena. Esto es algo que permiten las religiones y hacen la vista gorda porque, a efectos prácticos, vosotros pertenecéis a su religión y les viene bien para sus cifras. ¿Pero esto qué cojones es? ¿Por qué no sois valientes y lucháis contra esas cosas que no os gustan? Porque sabéis que os van a mandar a la mierda y preferís la comodidad de lo que se conoce como el fascismo del término medio. Haciendo esto, ¿qué esperas que pase? ¿Qué cuando llegues a Dios él te diga: "Oye muy bien, has rechazado las trampas que puse en la religión, todos los demás que no se han dado cuenta irán al jodido infierno MUAHUAHUAHUA"?


C: No pierdo nada por ser creyente. Y si tengo razón viviré la vida eterna en el cielo de puta madre.

A: Muy bien. Entonces, tu dios que es tan de puta madre buenísimo de la hostia y nos quiere a todos (y es misericordioso) a mí me va a mandar al infierno a joderme toda la eternidad y a ti no. Pues perdóname pero menudo dios más hijo puta. ¿Y como que no pierdes nada? Si estás dando dinero a tu congregación  pregúntate por cómo van vestidos o por cómo viven tus mandamases si no se están quedando más dinero del que deberían. Además de que no estás aprovechando esta vida porque según tú, después hay una vida mejor y, por tanto, ésta es una vida de preparación y sacrificio para la siguiente y esto es tiempo que estás tirando a la basura. Sin mencionar que te conformas con la falta de explicaciones para ciertas cosas mermando así el ansia de conocimiento de la sociedad.


C: Los religiosos hacen muchas obras de caridad, misiones, blablabla.

A: Como si los ateos fueran matando niños por ahí indiscriminadamente en nombre del ateísmo. ¿Es una condición necesaria para hacer obras de caridad pertenecer a alguna religión? No.


C: ¿Y qué pasa si tienen razón los ateos? ¿Nos morimos y se acabó?

A: Pues sí. Por preferir yo prefiero vivir en un sitio en el que tías del Playboy vayan pidiendo número para chupármela, pero no soy tan subnormal como para esperar eso. Tampoco es tan descabellado pensarlo, ¿no? ¿O es que en el cielo no esperáis follar?


C: No creo en dios pero sí en el alma.

A: Tú simplemente eres imbécil.


Y una pregunta para acabar: ¿conocéis algún buen servicio de escoltas?